Mundo ficciónIniciar sesiónSuspiré y bajé a la sala para poder desayunar.
—Buenos días papá —le dije mientras lo veía sentado en la mesa del comedor.
—Buen día.
—No hay mucho que comer hoy ¿Verdad? —le dije con una sonrisa triste.
—No hay nada —respondió serio.
Subí a mi habitación nuevamente y tomé mi celular para marcar el número de Damián.
—Hola Nina ¿Todo bien? —escuché que contestó con la respiración acelerada







