Por otro lado, Isabela estaba pasando por algo similar a lo de Maximiliano, ya que fue grande su sorpresa al llegar al restaurante y notar su cita de negocios era con el padre del rubio…
- Ah… buenas tardes – saludo la chica algo nerviosa, al notar la cara de seriedad del señor.
- Buenas tardes Isabela, por favor toma asiento – le indico.
- Claro – contesto ella dejando notar nerviosa, mientras tomaba asiento.
- ¿Gustas que ordenemos ya? – pregunto el mayor mientras empezaba a revisar el menú d