Madison Conner.
Recuperé la conciencia cuando escuché unos pitidos a mi lado, lo cual me angustió un poco por el ruido, abrí los ojos poco a poco y rápidamente los cerré debido al enorme brillo.
¿Qué? ¿Qué luz tan fuerte es esta? ¿Donde estoy? ¿Morí? Intenté una vez más abrir los ojos y los cerré un par de veces, pero pronto me acostumbré a la luz y la realidad me golpeó cuando me di cuenta de que estaba en un hospital.
¡No! ¡¡No!! ¡¡No!! ¡No pueden saberlo! ¡No puedes!
El pitido comenzó a aume