Que el demonio se lleve mi alma al infierno y la condene a una eternidad en la que los recuerdos sean lo que menos daño me causan.
Alondra
No entiendo que hace el señor Freites en mi casa, no suelo atender a los clientes o socios en mi casa, pero me parece una descortesía, no permitirle la entrada, aunque ignoro por completo el motivo de su presencia, quizás lo mejor era que yo bajara, sin embargo, no quiero que las demás personas noten mi reacción cuando estoy delante de él. Sé que puedo, solo