Luego de unas cuantas rondas más, ambos se durmieron exhaustos, uno en brazo del otro.
Valentino abrió los ojos, embargado por todas las emociones que aún no salían de su pecho, sentir a la mujer que amaba desnuda contra su pecho, lo llenaba de algo que no podía describir. El olor de ella se había impregnado en todo su cuerpo.
Apenas estaba ingresando la luz a la habitación, cuando ella empezó a moverse, señal de que estaba despertando, pero ¿Quién despertaría? ¿Cuál de ellas?, luego recordó qu