—Tranquila, amor, todo lo que te estoy diciendo tiene una explicación, permite que te la dé por favor.
Luana lo miro indignada, pensaba que él trataba de engañarla. Trato de calmarse y lo miro con furia — Te escucho, habla, si tu explicación no me satisface me levantaré de aquí, cogeré a mi hijo y me iré de esta casa.
Valentino la miro tiernamente, le gustaba ver su rostro indignado, siempre era igual, levantaba el rostro tornándose altiva, su mirada verde era fría y a la vez caliente, levantab