Luana tenía sus manos cubriendo su boca, jamás hubiera pensado que toda esa historia sórdida giraba en torno a ella. Las lágrimas cubrían su rostro, impidiéndole ver, había salido de la casa en busca de Valentino y cuando vio luces prendidas en el bungaló se acercó, pensando que él estaba ahí, pero jamás imagino que sería testigo de todo lo que se estaba diciendo.
Ella había llegado a la puerta en el preciso instante en el que Nicolás hablaba de como la había encontrado tendida en sangre, la hi