—Este mocoso es demasiado inteligente para mi gusto — pensó Valentino mientras lo miraba de reojo y notaba el gran parecido que tenían ambos. Incluso en la manera de sentarse y de hablar eran idénticos.
—¿Qué diablos había sucedido hace ocho años? —se preguntó, toda la situación era un caos, pero solo tenía que encontrar la punta de la madeja y desenmarañaría todo.
Siguió mirando hacia la puerta, jamás le había gustado esperar, pero recordó la primera vez que fueron juntos al ginecólogo con Lua