Sully tenía trabajo importante que no podía posponer. Si no fuera porque Hazel mencionó que Damon estaría allí, jamás habría sacado tiempo para venir.
Incluso ahora, seguía con el teléfono en la mano, ocupándose de asuntos laborales.
—Ya basta, deja de trabajar. Prepárate para comer —dijo Hazel mientras le quitaba el móvil y la arrastraba hasta la mesa del comedor. Justo la sentó frente a Damon.
El rostro de Sully se ensombreció al instante. Últimamente, con solo ver la cara de Damon ya le daba