Mundo ficciónIniciar sesiónLlevó su mano a la oreja y jugó con su arete, dándole varias vueltas entre sus dedos.
—Tu si sabes cómo sorprenderme, diciendo ese tipo de cosas tan de repente, ¿eh? Si querías impresionarme, debo admitir que lo has logrado.—¿Por qué estás tan nerviosa? Acabo de decir lo que pienso y lo que quiero.






