Al llegar a la casa de seguridad, fui atendida por el médico de cabecera de la familia. Realmente Logan hizo un buen trabajo curando mi herida de forma superficial, pero no era seguro para mí quedarme con una herida de bala abierta. Mientras el médico sustituía el hilo, Jhon seguía haciéndome preguntas que estaban a punto de volverme loca.
—Cierra la boca u olvidaré que eres mi hermano.
—Es que no te entiendo.
—¡Maldita sea! — gruñí, soportando el dolor que causaba ser atravesada sin anestesia