Romper el contrato.
El evento había comenzado con un aire de sofisticación y lujo. Fidel, en su mejor momento, caminaba con la cabeza en alto, rodeado de importantes figuras del mundo empresarial. Liz, a su lado, intentaba mantener la calma, aunque la tensión entre ella y Brianna era palpable desde que la vio entrar al salón. Era imposible no notarla: Brianna lucía despampanante, su vestido negro ceñido a la figura y una elegancia natural que la hacía destacar sobre el resto.
Brianna sabía perfectamente lo que hac