97 - Esto no ha terminado, maldita...
La noche había caído sobre la celebración, pero el ambiente seguía lleno de felicidad y calidez. Las luces colgantes iluminaban el jardín donde se llevaba a cabo la recepción, y la música suave llenaba el aire mientras los invitados disfrutaban de la comida, el vino y las conversaciones animadas. Brianna y Maximiliam, recién casados, se deslizaban con elegancia por la pista de baile, rodeados por los aplausos y las sonrisas de sus seres queridos.
Maximiliam no podía apartar los ojos de su espos