El día de la boda de Brianna había llegado, y la emoción en el ambiente era palpable. Todo había sido cuidadosamente preparado para que fuera una celebración íntima, pero lujosa, con toques de elegancia y delicadeza en cada rincón. El jardín donde tendría lugar la ceremonia estaba adornado con cientos de flores blancas y velas dispuestas en columnas de cristal, iluminando el lugar con un resplandor suave y cálido.
Brianna estaba en su habitación, observándose en el espejo mientras las horas ava