Mundo de ficçãoIniciar sessãoTerminamos en la cama cogiendo como animales, aun duele, pero no tanto. El placer que Jacques me proporciona es casi una locura – de hecho, me lleva a eso – salgo de la cama aprovechando que duerme como un lirón. El timbre sonó mil veces y no nos detuvimos para nada, sabiendo que era el desayuno. Necesito comer algo y este caballero no tiene nada en el refrigerador, en definitiva debo hacer unas compras porque al parecer desea que me quede unos días ¡uf,







