Capítulo 8
Pase mucho trabajo para llegar a casa, en todo el camino no deje de maldecir a Eidan en mis pensamientos, no sé cómo fue capaz de enredarme en esta situación de la que ahora no encuentro la salida, lo que si me queda claro es que no tiene intenciones de dejarme ir por las buenas, para cuando entro en casa estoy tan molesta que comienzo a golpearlo todo hasta que veo mi vieja muñeca de peliche, es lo suficientemente grande como para soportar mi enojo, la comienzo a golpear y lanzar de