Capítulo 9
Me muevo suavemente, mi cuerpo duele, pero la superficie bajo mi cuerpo es suabe, me sobresalto cuando recuerdo que me quede dormida en el suelo, estoy en la cama, pero no en mi propia cama, Eidan está a mi lado, y a pesar de que le puse una camiseta anoche, su torso está desnudo una vez más, el muy imbécil me está sonriendo.
¿Qué estoy haciendo en tu cama? – le pregunto y me siento, el se queda recostado de laso con la cabeza sobre su mano
¿te enamoraste de mí? – hago una mueca, no