Había perdido a mi mejor amiga.
Día del sepelio de Agatha.
Ada.
La vida había sido dura conmigo desde que tenía uso de razón. Mi refugio siempre había sido ella. La persona que más me apoyó sobre cualquier cosa que mi mente pudo querer. Lorenzo y Agatha habían sido mis padres desde que era joven. Se suponía que el escape era para evitar que esto, sucediera.
Hoy, a ella la conocen como Isabella, como Isabel, como Martha y muchos nombres más, pero para mí, ella era mi todo. Perder a mi hermana m