Mundo de ficçãoIniciar sessãoAleksandr está emocionado y tengo que admitir que le he cogido cariño al niño, aunque sigo preguntándome de donde salieron las agallas para entrar a robar, no habla mucho, lo que está bien para mí, sus ojos curiosos miran mi cicatriz siempre que le veo.
—¿Señor Scott? — pregunta cuando estamos entrando al vecindario
—¿Sí? — pregunto mirándolo por el retrovisor, Nikolay est&a







