~Ava
Me desperté tarde al día siguiente, la casa demasiado silenciosa, la luz del sol cortando a través de mis persianas en rayas duras sobre la cama.
Mi cuerpo se sentía pesado, adolorido por Adrian, por todo, el dolor entre mis piernas era un recordatorio que no podía ignorar.
Me di la vuelta, esperando oír la cafetera de mamá o las botas de Adrian en la madera dura. Nada. Solo silencio, todo se sentía vacío.
Me arrastré fuera de la cama, me puse una sudadera con capucha y pantalones de chánd