~Ava
Me congelé, una pierna colgada sobre el alféizar de la ventana, el aire fresco golpeando mis muslos desnudos.
El pomo de la puerta se sacudió otra vez, más fuerte, como si quien estuviera del otro lado estuviera perdiendo la paciencia. Jason se puso de pie tambaleándose, subiendo la cremallera rápido, limpiando la mancha en su sudadera con manos temblorosas.
“Mierda, mierda,” siseó, voz baja. “Esa es la señorita Delgado.”
Pasé la otra pierna, me senté en el borde. La caída era solo unos me