- Simon Dawson, ¿eres tú? – Pregunté con voz débil y sintiendo que mi corazón quería salirse de mi pecho.
- Sí, cariño, soy yo... Tu padre.
Lo miré, tomando una mirada más cercana. Era alto y corpulento. Tenía los ojos claros, oscilando entre el azul y el verde, como los míos. Era moreno y empezaban a asomarse algunas canas, aunque muy pocas. Su barba comenzaba a crecer. El cabello estaba bien peinado y con un corte moderno. Tenía un rostro delgado, labios gruesos y dientes blancos y rectos. Él