Me puse una sonrisa falsa mientras pisaba el primer escalón, actuando como si no hubiera pasado los últimos diez minutos espiando a su prometido, follándose el culo con los dedos viendo porno gay.
"¡Damon! Ahí estás," dijo ella, al verme. "¿Has estado esperando mucho?"
"No, acabo de llegar hace unos minutos," mentí con fluidez, agarrando su mano libre. "¿Dónde te habías metido? Llamé cuando entré y no respondiste, así que subí a buscarte."
"Oh, cariño, corrí al centro comercial un momento." Ell