El joven profesor.
Otra aburrida sesión escolar, otro trimestre en mi vida que tenía que tolerar con chicas entrometidas haciendo de todo menos ocuparse de sus propios asuntos y atletas estrella desfilando por toda la escuela como si eso tuviera que significar algo para alguien.
“¡Patético!” maldije mientras miraba el edificio de la escuela, ya temiéndolo antes incluso de entrar.
Un trimestre más y termino.
El sonido de una notificación me devolvió a la realidad, un mensaje apareció en mi teléfono: Vas a hacerlo