"Bien, en serio Jade, ¡ya no tiene gracia! ¿Dónde está?"
¡Dios! Odiaba esto.
"¿Qué no tiene gracia?" Preguntó, fingiendo total ignorancia. "¿Y de qué estás hablando?"
No pude evitar encogerme de irritación.
"¿Jade? Por favor devuélvemelo." Dije, intentando estabilizar mi voz. "En serio estoy tratando de no perder los estribos contigo."
"¿Por qué estás tan enojada? ¿Es solo una toalla?"
"¡No! No es solo una toalla, ¡es mía! Mi toalla," respondí con brusquedad, claramente furiosa. "Y odio compart