La cálida luz del sol de la mañana se filtraba a través de las finas cortinas, proyectando destellos dorados sobre la gruesa alfombra del dormitorio principal. El suave murmullo del agua que provenía del cuarto de baño había cesado apenas unos minutos antes.
Berlyn deslizó la puerta de cristal del baño y salió envuelta cuidadosamente en una bata tipo kimono de grueso algodón color crema. Su largo cabello aún húmedo permanecía recogido bajo una pequeña toalla enrollada sobre la cabeza. Sus mejil