«Mamá, estoy muy feliz, Adréis definió sus sentimientos y me eligió. Hoy tengo una cita en su apartamento a las tres de la tarde. ¡Abandonó a Talía!No hay más que decir, se enamoró de mí, hoy le daré inicio a una nueva etapa en mi vida con el hombre que elegí. ¡Me siento muy feliz, mamá, como nunca lo había estado!».
Otro mensaje enviado, leído y sin respuesta, a una mensajería de W******p en Estambul. Como ese, muchos. Mili seguía compartiendo sus sentimientos a distancia con su madre, aunque n