Emilio le ordena a su chofer, el lugar a donde debe llevarlo. Durante los primeros minutos del recorrido, Nacho se dedica a conducir en silencio, pero sin dejar de pensar en la forma de decirle a su jefe sobre su relación con Sol.
—Luego que salgamos del colegio, necesito que me lleves a una floristería, quiero comprar un hermoso arreglo de rosas para Rebecca. —dice con entusiasmo.
—Se ve que está muy contento, jefe. —comenta.
—Sí, así es. La verdad es que me siento muy bien hoy. Y sabes