—¿Usted qué, Yolanda?
Las risas de Sofía y Rebecca aproximándose al pasillo cercano a las escaleras, interrumpen la conversación entre Emilio y Yolanda.
—¡Vamos a la biblioteca, por favor! —Le pide Emilio, quien necesita saber lo que ocurre.
—Es mejor que hablemos luego, Emilio. —Yolanda sube las escaleras directo hasta su dormitorio.
Había estado a punto de decirle la verdad a Emilio cuando sabe que eso podría provocar situaciones adversas para ella y para la integridad de su otro hijo