PUNTO DE VISTA EN TERCERA PERSONA
Los pesados neumáticos del todoterreno negro blindado siseaban contra el asfalto inundado del peor distrito de la ciudad.
Chloe estaba sentada rígidamente en el asiento del pasajero, con su mojado uniforme de la cafetería pegado incómodamente a su piel. La calefacción estaba a tope, pero ella temblaba debido a un potente cóctel de lluvia helada y furia pura.
—No puedes simplemente secuestrarme —espetó, fulminando con la mirada el perfil impecable del hombre al