Capitulo 25: El conde Sergio y su esposa quedan libres de Damián.
La princesa Mía regresó al comedor después de dormir un poco, estaban sirviendo el almuerzo para todos, fue a su lugar, tenía un pescado en su plato, lo apartó y empezó a comer las verduras.
El príncipe Adrik la notó algo extraña, levantó su barbilla con su pulgar, dándose cuenta de sus ojeras, se inclinó y le dio un beso en cada ojo, tomó el plato con el pescado, empezó a dárselo sin perder de vista su expresión.
—" Princesa del conde Sergio, está con orejeras, ¿su padre no le presta atenció