[Narrado por Casey]
El rechazo al sexo no supuso la liberación que esperaba; fue el inicio de una tortura emocional diseñada con la precisión de un estratega militar. Spencer no me gritó ni me castigó físicamente; aplicó una pena mucho más efectiva: la proximidad sin contacto.
Él había cedido a dormir en la bañera o en el sofá, pero me obligó a vivir en una geografía de contacto forzado en el resto de la suite.
El Desayuno:
El primer acto del día era el desayuno. Me sentaba en el comedor inmens