Mundo ficciónIniciar sesiónUna bofetada duele menos que la verdad que acaba de descubrir. Abril no es capaz de decir nada, absolutamente nada, pero sí está dispuesta a escuchar la versión completa de aquella historia.
—Yo no vengo a robarla, ¡se lo juro! ¡No sabía que mi familia estaba amenazándolos! —solloza Alessandra, arrastrándose un par de centímetros hacia Abril en un gesto de súplica absoluta—. Solo quería verla. Solo quería estar cerca de ella, asegurarme de que estaba a salvo. Cuando supe







