Mundo ficciónIniciar sesiónLa ciudad de Roma se extiende bajo el despacho de Liam, no lleva su chaqueta puesta; ha quedado arrojada con descuido sobre el sofá de cuero italiano. Sus mangas están arremangadas, dejando a la vista la tensión de sus antebrazos, y los dos primeros botones de su camisa blanca están abiertos, revelando una inquietud que ni siquiera su impecable silueta puede ocultar.
Sobre su escritorio de caoba descansa un sobre. No tiene remitente. No pasó por el filtro de la recepción







