Mundo de ficçãoIniciar sessãoAbril está hundida en el inmenso sofá blanco, con las piernas cruzadas y un bolígrafo atrapado entre los dientes con un gesto de concentración feroz. Sin embargo, aunque sus ojos recorren las líneas sobre la oferta y la demanda, su atención real se encuentra clavada en la mujer que se mueve al otro lado del salón.
Sandra.
En teoría, su tarea consiste en ordenar los juguetes que han quedado esparcidos, pero en la práctica, lleva más de cinco minutos paralizada frent







