La paz… se fue de su vida…
Aquel rubio no dejaba y dejaba de hablarle del que sería su fin de semana perfecto con el cumpleaños número 7 de aquella rubia de ojos chocolate que resultaba ser la hija de su mejor amigo.
Tenía ya muchos detalles innecesarios en su cabeza, como los juegos que abrían, la comida, entre la que obviamente había ramen, los shows que habría y muchas cosas que a él no le interesaban.
Iría, si, por obligación, él ni siquiera tenía un niño al cual Jhon invitara, solo iba por