Mundo ficciónIniciar sesiónRoger: En ese momento estaba bastante enojado y con una sonrisa siniestra iba destrozando la oficina de esos criminales sin piedad al punto de provocarles unas pérdidas millonarias que sólo cubrían artículos de oficina y de estar al borde de la bancarrota. Ellos no pudieron más y me dijeron donde estaba mi auto a lo que llamé a uno de mis contactos para darles una lección y congeló todas sus cuentas bancarias dejándolos literalmen







