80. Te voy a reconquistar
A pesar de todo, no le tenía malos sentimientos a Amalia, solo pensaba que era una chiquilla caprichosa que se había empecinado con él, porque nadie nunca le había dicho que no.
Incluso sentía que la había utilizado este tiempo y herido sus sentimientos juveniles, pero la poca buena fe que pudiese tenerle, se borró de un plumazo.
— ¿Emma, por qué no seguiste insistiendo, por qué no viniste en otra ocasión?
— ¡No pude!, ese día tuve que regresarme en otro vuelo, con todo y mi rabia. Víktor se ha