54. Un año
El teléfono de Steve había comenzado a vibrar dentro del bolsillo de su saco, pero él no tuvo de tiempo de atenderlo, porque ahora mismo, estaba entrando a la habitación del hospital donde su padre agonizaba.
Sabía que este momento llegaría algún día, pero a pesar de todo, se sentía sofocado y triste.
Su padre era la única familia cercana que le quedaba, porque para él, su medio hermano era algo así como un desconocido.
Cuando muriera, se quedaría completamente huérfano.
— Steve, no frunzas ta