44. Mi nueva vida
Cuando Emma salió de la hacienda de los Brown, después de no saber cómo despedirse de su hijo, con el corazón sangrando de dolor, pero decidida, enfrentó otro gran problema.
¿Dónde se quedaría ahora?
Por un segundo pensó en su viejo barrio, las personas siempre regresan a los sitios conocidos, así que esperó pacientemente el bus y cuando llegó, subió en dirección a los suburbios.
El cambio de ambiente era más que evidente.
Emma miraba por el cristal del bus, como cambiaba el panorama de grande