En los días que nos mantuvimos alejados debido a su terquedad al no querer aceptar mis condiciones, me sentía vacío y algo me angustiaba cada vez que se negaba a obedecerme. Yasmin preguntaba todo el tiempo por ella en casa y yo siempre intentaba huir del asunto, llegué cansado del trabajo, tomé un buen baño. Al mirar mi cama, me acordé de la noche en que dormimos juntos y la abracé, sentí el olor de ella, me calentó…, pero desvié los pensamientos y fuimos a cenar.
Yasmin ya me estaba esperando