—No lo sé. Parecías… realmente agotado hace un momento.—
—Oh…si. No podía encontrar a Anthony. Le mandé lavarse las manos y no volvió…—
—Oh,— Belinda asintió. Le miraba como si esperara que él le digese algo más, pero no sabía que más decir.
Permanecieron ahí mirándose el uno al otro incómodamente hasta que Jayden y Ernest aparecieron de camino a la cocina. Edmond se dio cuenta de que Jayden tenía una estrafalaria sonrisa en la cara e instantáneamente Edmond supo lo que él pensaba que estaba pa