—¿No hubo suerte con la casa?— Él simplemente preguntó cuando paró en la calle frente a la casa que Belinda quería comprar. Su estado de ánimo pareció cambiar un poco y parecía un poco… ¿esperanzado?
Sin entender la pregunta, Belinda miró a la propiedad que estaba de la misma forma en que había estado la última vez que ella la había visto.
—¿Qué quieres decir?— preguntó ella.
—No hay cartel de ‘En venta’,— dijo.
—No hay cartel de ‘En venta’ todavía,— le corrigió.
—Oh,— él se hundió en su a