Mientras conducían por la ciudad, Edmond rápidamente se dio cuenta de que Anthony no estaba realmente familiarizado con ninguno de los monumentos de la ciudad o ninguna lugar predominante en su memoria. Nombraba genéricamente parques, heladerías y tiendas de juguetes, pero ninguno por su nombre.
—¿Qué tal el parque? Me puedes ensañar lo alto que te columpias,— sugirió Edmond.
—¡Vale!— Anthony exclamó con entusiasmo.
Edmond paró en el primer parque que encontró que parecía seguro y tenía columpi