El sonido de la puerta de vaivén hizo que todos se detuvieran y miraran al causante del ruido. En la puerta, la pequeño Kennedy miraba con grandes ojos a los integrantes de la cocina y parpadeaba desconcertada.
Avril… —Mencionó Luis parándose de su silla.
Esto…Oto—…tengo sed… ¿No hay abua? –
Benjamín sacó una botella del refrigerador y agarró un pequeño vaso de la meseta en el que vertió un poco del líquido.
Avy— —Dijo el pelinegro ofreciéndole el vaso. La niña corrió desde la puerta y lo t