Toda la cabaña Gray estaba sumergida en un silencio sepulcral. La hermosa mujer de bucles castaños y ojos de mismo color seguía sonriendo tan abiertamente a los muchachos que, de cierta manera, comenzaba a incomodar a las chicas.
¡Qué bueno que ya estás aquí! —Dijo Benjamín, rompiendo el silencio, mientras bajaba las escaleras y se acercaba al recibidor.
¿Perdón? ¡¿Queee?! —Inconscientemente, Alexis apretó la correa de su bolso al ver como SU novio abrazaba afectuosamente a la recién llegada.