En cuanto nos vean los demás sabrán lo que hemos estado haciendo –
Tsk, odio tener que decirte esto cariño, pero… — se puso una playera azul pegada a su cuerpo y la miró —… no tendrán ni que mirarnos. Es poco mas de las diez de la mañana, créeme que ya saben perfectamente lo que hemos estado haciendo – Aurore se sonrojó sorprendida, Benedict sonrió divertido por su reacción – Venga, tengo hambre. Desayunaremos algo, llamo al Estupido y nos vamos al lago –
No podemos irnos ahora, quede de ir con