Mundo ficciónIniciar sesiónEl penthouse se convirtió en fortaleza en cuestión de horas. Los agentes federales instalaron cámaras adicionales en cada entrada, reforzaron las cerraduras con tecnología que Nick ni siquiera sabía que existía, y establecieron perímetro de seguridad que incluía los tres pisos por debajo y el techo por encima. La vista de Manhattan que tanto amaban ahora estaba bloqueada por cortinas blackout que no permitían que nadie viera dentro.
Nick caminaba de un lado a otro en la sala con Manuel dormido contra su pecho, su andar nervioso el único sonido en habitación demasiado silenciosa. Cada pitido de su teléfono lo hacía saltar, cada sombra en el pasillo lo ponía en alerta máxima. El terror de lo que Dante podría hacer, de lo que ya había demostrado ser capaz, amenazaba con consumirlo completamente.







