Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl Hospital Italiano de Buenos Aires era una estructura imponente de arquitectura europea que parecía transportada directamente desde Roma. Los pasillos de la unidad de cuidados intensivos olían a desinfectante y miedo, ese aroma particular que solo los hospitales lograban, donde la esperanza y la desesperación coexistían en cada respiración mecánica, en cada pitido de monitor.







