Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa prueba de embarazo descansaba sobre el lavabo del baño como una sentencia o una bendición, dependiendo de cómo se mirara. Dos líneas rosadas, nítidas, imposibles de malinterpretar.
Michaela se había quedado paralizada en el umbral, con Nick detrás de ella respirando contra su nuca. Ninguno hablaba. El silencio se había vuelto sólido, denso, algo que pod&ia







